En el mundo existen muros, yo tomo decisiones que salvan vidas, tú quieres que yo esté allí, así que... ¡¡¡claro que yo ordene el codigo rojo, joder!!! Puto niñato.
Mamadas de superioras (uh, Teresa), desayunos a 300 metros de 4.000 cubanos adiestrados para matarme, amariconados uniformes blancos y boquitas de Harvard... vamos, la rutina de siempre en el ejercito americano.
El Fede Luppi da una clase magistral a sus alumnos que todos hubieramos deseado haber recibido en nuestros años universitarios. Mierda de sistema educativo.